ENTREVISTAS
Volver
Entrevista con Fausto Maranca

   Dialogamos con Fausto Maranca, presidente de la Cámara Argentina del Gas Natural Comprimido (CAGNC), quien destacó el gran momento que vive el sector en la actualidad y explicó los ambiciosos planes que tiene la institución para desarrollar el uso del combustible gaseoso en el transporte pesado local.

   Maranca, titular de una de las compañías pioneras de la actividad en nuestro país, GNC Galileo S.A., se mostró satisfecho por comenzar un nuevo mandato al frente de la entidad que agrupa a los industriales más representativos del sector en la Argentina, tras dos años en los cuales la conversión de vehículos a GNC se ha visto incrementada notablemente, cerrando el pasado 2011 con más de 140 mil nuevas transformaciones.

   El empresario explicó que, desde su mandato anterior, la Cámara viene llevando a cabo distintas iniciativas tendientes a implementar el GNC como combustible para el transporte pesado, en vehículos tales como camiones, ómnibus y utilitarios. Con respecto a éstos últimos, Maranca aseguró que constituyen un sector interesante e insuficientemente explorado para la industria argentina del gas vehicular, ya que los vehículos utilitarios se habían volcado al gasoil debido a la economía brindada oportunamente por este carburante, motivo por el cual el GNC había perdido un segmento de negocios importante que atentaba contra el volumen de venta de las estaciones de servicio del combustible gaseoso. Sin embargo, de acuerdo al presidente de la CAGNC, las circunstancias se han ido modificando y, actualmente, las terminales automotrices están produciendo utilitarios con motores aptos para naftas que son más sencillos de convertir al gas natural, en tanto que diferentes empresas asociadas a la Cámara Argentina del GNC disponen de la tecnología necesaria para transformar este tipo de vehículos.

   La incursión del gas natural vehicular en el segmento de utilitarios cobra especial relevancia para el titular de Galileo porque permitiría reavivar el mercado de la venta de gas en las estaciones de servicio, debido a que existen más de 1 millón de estas unidades circulando por las calles del país que cargan el combustible equivalente a dos o tres automóviles en promedio, lo cual revigorizaría la comercialización de gas natural y favorecería la instalación de nuevas bocas de expendio. De este modo, el reabastecimiento del carburante gaseoso sería aún más fácil, su disponibilidad estaría asegurada y la autonomía de funcionamiento de los vehículos a GNC sería completa.

   Acerca de los principales objetivos que regirán su tarea durante los próximos dos años de mandato, Maranca resaltó la decisión de impulsar la implementación del GNC en el transporte pesado, orientando a la industria automotriz hacia la producción de vehículos naftenos con motores ciclo Otto, así como también unidades fabricadas específicamente para funcionar con gas natural. Según el ejecutivo, a diferencia de los motores diseñados para naftas, los motores específicos de GNC posibilitan aprovechar al máximo el mayor octanaje del combustible gaseoso.

   La concreción de dicha meta se inició en noviembre pasado con una caravana de vehículos diesel convertidos a GNC de gran porte que partió desde la provincia de Mendoza y arribó a Buenos Aires, con motivo del Congreso Internacional sobre Combustibles Gaseosos convocado por la CAGNC. El máximo exponente de la jornada fue un camión de hasta 26 toneladas, capaz de ahorrar $ 1.20 (US$ 0.27) por kilómetro recorrido, con una excelente performance y eficacia.

   Asimismo, la actividad de la Cámara estará dirigida al desarrollo del gas vehicular no solo en Argentina sino en el Mercosur, a través del proyecto Corredor Azul, es decir una red de autopistas y caminos con estaciones de servicio aptas para la carga de GNC en vehículos pesados que vigorizará todo el sistema.

   Finalmente, Maranca graficó los beneficios económicos que traería aparejado el uso del gas natural para el transporte pesado en Argentina. Recordó que, durante el año 2010, los usuarios del GNC gastaron alrededor de 8 mil millones de pesos (US$ 1.85 mil millones) menos que si hubieran consumido nafta. El mismo ejemplo llevado al transporte pesado podría ofrecer una relevante ventaja comparativa y competitiva para el país, dado que el costo del transporte es un gran formador de precios.

     
 









QUIENES SOMOS       PUBLICIDAD       CONTACTO       INICIO
Copyright 2010 GNV Magazine | Todos los derechos reservados.